La potencia es la probabilidad de detectar una discrepancia que realmente existe. Su complemento es el riesgo beta : pasar por alto una diferencia real.
Esta página relaciona cuatro magnitudes, tres de las cuales determinan la cuarta:
- la tamaño de la muestra ;
- la diferencia comprobada : la diferencia que quieres poder detectar; ;
- la dispersión: sigma, o el ratio de sigma ;
- los riesgos alfa y beta.
Pruebas incluidas:
- Prueba Z y Prueba T frente a un valor teórico,
- Prueba T para comparar dos medias,
- Prueba T emparejada,
- ANOVA para varias medias,
- Prueba de chi-cuadrado y Prueba F sobre las desviaciones típicas,
- Prueba 1P y Prueba 2P sobre las proporciones.
- Una sección trata sobre el plan de experimentos 2k, en función del número de factores, del número de líneas y del número de términos de segundo orden.
Ejemplo: calcular el tamaño de la muestra necesario para demostrar una diferencia de 15% a 5% entre dos lotes: (respuesta: 111 unidades en cada lote)

💡 Esta es la página que hay que abrir antes de la prueba, no después. Responde a la pregunta «¿cuántas muestras debo medir?», cuya respuesta condiciona todo lo demás. Realizar un ensayo con un tamaño de muestra insuficiente garantiza una conclusión «no significativa» que no demostrará nada y que habrá que repetir.
⚠️ La consecuencia es desagradable, pero útil: detectar una pequeña desviación sale caro. Si se reduce a la mitad la desviación detectable, se multiplica por cuatro el tamaño de la muestra necesaria. Es mejor saberlo antes de iniciar los ensayos.
