El siguiente orden te ayuda a no perder tiempo:
⇒ Lo primero es la resolución. Un instrumento que muestra una precisión de 0,1 mm para una tolerancia de 0,2 mm no puede validar nada. Ningún estudio podrá subsanar esto.
⇒ A continuación, la precisión. Solo se necesita una pieza calibrada y un operario: es rápido, y cualquier desviación importante se corrige mediante un ajuste o una calibración.
⇒ La linealidad si el rango de aplicación es amplio.
⇒ El R&R para el final. Es el estudio más costoso: varias piezas, varios intérpretes, varios ensayos. Más vale empezar con un instrumento que ya esté bien afinado.
